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Red Internacional

San Nicolás. Juicio por abusos en el jardín Belén: el cura Matiussi calla ante las pruebas que se acumulan

Desde el lunes, en inhumanas audiencias que duran hasta más de doce horas, el TOC 2 de San Nicolás escucha a las familias de las víctimas, testigos y peritos del caso en el que el sacerdote que dirigía el jardín de infantes de San Pedro, junto al exportero Anselmo Ojeda y la expreceptora María Rubíes son acusados de “abuso sexual agravado” contra cinco niñas y niños de entre 3 y 5 años. Este miércoles verán las cámaras Gesell en la que las víctimas relataron lo padecido. Increíbles maniobras del abogado del cura para dilatar y hasta anular el proceso. La voz de las madres.

Daniel Satur@saturnetroc

Miércoles 11 de mayo | 11:17
Tulio Matiussi en el banquillo | Foto Alejandro Amdan - Télam

Este miércoles se desarrolla la tercera audiencia del juicio oral y público contra el cura Tulio Matiussi, el exportero Anselmo Ojeda y la expreceptora María Rubíes por "abuso sexual agravado" ocurrido en 2017 en perjuicio de cinco niñas y niños de entre 3 y 5 años en el Jardín Belén de San Pedro. Las audiencias comenzaron el lunes en San Nicolás y están a cargo del Tribunal Oral en lo Criminal 2 de esa ciudad del norte bonaerense.

En la tercera audiencia convocada por el TOC 2, los jueces y las partes verán y escucharán los registros de las Cámaras Gesell donde las cinco víctimas expresaron los pormenores de sus experiencias con los tres imputados.

Como ya adelantó La Izquierda Diario , alrededor de 60 testigos (aportados por Fiscalía, querellas y defensas) circularán a lo largo de cinco jornadas que, en principio, terminarán este viernes. Se estima que la sentencia se conocerá la semana próxima, en el marco de los cinco días hábiles de plazo dispuestos por los miembros del Tribunal María Elena Baquedano, Alejandro López y María Ocáriz.

De antemano se sabía que la presencia de tantos testigos en tan poco tiempo de debate podría provocar la extensión del tiempo “normal” de las audiencias. Pero lo que sucedió en las dos primeras jornadas no deja de sorprender, sobre todo en un juicio donde lo que se analiza son crímenes sexuales sobre niñas y niños cometidos por miembros de instituciones educativas religiosas, con todo lo que eso implica a nivel emocional y de salud psíquica y física para las familias de las víctimas.

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La primera audiencia se extendió por casi trece horas, desde las 8:30 a las 22 de lunes. Y el martes se extendió hasta pasadas las 19, más de diez horas. Precisamente fueron las audiencias en las que dieron testimonio, entre otros, las madres y los padres denunciantes, quienes relataron por primera vez en un juicio todo lo que vivieron desde 2017, tanto en lo relacionado a lo padecido por sus hijas e hijos como a la lucha que vienen dando contra una institución poderosa e impune como la Iglesia católica.

Es evidente que al Tribunal le importó poco lo que significan largas horas de espera y tensión para personas que no sólo cargan con una dura historia (no elegida) sino que además deben afrontar un proceso judicial plagado de maniobras dilatorias y revictimizaciones por doquier.

A sugerencia del equipo de abogados sostenido por la Iglesia, encabezado por el doctor Gustavo Moreno, el lunes el cura Matiussi se negó a declarar. El argumento esgrimido por su defensa es que él no quiere ser juzgado por este Tribunal, al que consideran “parcial”. Anticiparon que van a presentar ante tribunales internacionales una denuncia en la que supuestamente demostrarían que el Estado argentino está detrás de querer juzgar injustamente al cura. Parece un chiste de mal gusto, pero no lo es.

Por su parte, el exportero Ojeda y la expreceptora Rubíes sí declararon el lunes. Ambos, repitiendo lo que dicen desde el principio y a contramano de lo que aseguran las víctimas y otros testigos, se declararon inocentes en base a que supuestamente no tenían contacto con las chicas y los chicos en el jardín.

María Rubíes y Anselmo Ojeda (atrás) | Foto Alejandro Amdan - Télam
María Rubíes y Anselmo Ojeda (atrás) | Foto Alejandro Amdan - Télam

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“Pruebas contundentes”

En las dos primeras audiencias declararon las madres y los padres de las víctimas, otros testigos aportados por la querella y la Fiscalía (entre ellos progenitores de otres niñes que vieron irregularidades en el jardín), peritos oficiales, médicas forenses, psicólogas y pediatras que actuaron de forma particular atendiendo a las cinco niñas y niños. Se estima que entre este miércoles y el viernes declare más de una treintena de testigos, muchos aportados por las defensas. Allí probablemente surjan contradicciones o fisuras en los relatos, algunos tal vez al borde del falso testimonio.

Este miércoles, antes de ingresar a los Tribunales de San Nicolás ubicados en calle Guardias Nacionales 47, Ana Froman y Carla Vitale contaron a La Izquierda Diario sus impresiones de cómo va el juicio. “Son audiencias muy fuertes. El lunes fui la segunda en declarar, así que pude quedarme para escuchar al resto. Fue duro, porque más allá del tiempo transcurrido escuché cosas que antes no había escuchado. Todas cosas que siguen coincidiendo con lo que relataron mi hija y el resto de los chicos. Las pruebas son muchas y todas muy contundentes”, dijo Froman.

Vitale coincidió con su compañera de lucha. “Todo muy movilizante, como dice Ana, pero creo que se va haciendo camino mostrando la verdad. Cada testimonio que pasa ante el Tribunal va dando más claridad. Ojalá que todas estas pruebas no sólo sirvan para condenarlos sino para lograr una calificación más alta, como venimos pidiendo”. En efecto, las querellas insistirán al momento de los alegatos en que se amplíen los cargos por los que se juzga a Matiussi, Ojeda y Rubíes. Pretenden que se agregue a la figura de “abuso sexual agravado” el hecho de que fue con “acceso carnal agravado y corrupción de menores”, tal como se los imputó al abrirse la investigación judicial.

Jardín Belén de San Pedro
Jardín Belén de San Pedro

Santas maniobras

En la primera audiencia la defensa de los imputados intentó impugnar la presentación en el juicio de la perito de las querellas Inés Zaidman, a quien buscaron correrla del expediente denunciándola penalmente por un supuesto “falso testimonio”. En rigor, quisieron culpar a la referente de la Agrupación Contra el Abuso Sexual (Acase) de haber hablado ante medios periodísticos previamente al inicio del debate. Esa causa fue cerrada, desestimando la acusación de los abogados de la Iglesia, pero ellos insistieron ante los jueces del TOC 2 en dejar a la perita fuera del juicio, lo que fue finalmente fue desestimado.

Consultadas sobre las diversas maniobras de los imputados para dilatar al máximo los trámites y buscando incluso que el juicio cayera por insólitos pedidos de anulación, Froman y Vitale insistieron en que, más allá del poder que tiene la Iglesia católica para influir en el Poder Judicial, las pruebas contundentes no deberían hacer confundir a los jueces.

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“Siempre trataron de meter cuanto palo en la rueda pudieron, lo cuál nos causa un desagrado total, pero lo que vemos es que las pruebas son muy fuertes como para poder torcer el curso de este juicio. Habrá que ver qué dicen los testigos que ellos propusieron. Seguro van a decir, como lo vienen diciendo desde la defensa, que todo esto se trata de un armado organizado por mí, que convencí a otras mamás y papás para que me sigan”, dice indignada Vitale, sin dudas una de las más activas de las denunciantes y quien se ha cargado al hombro la difusión social a través de los medios de esta causa.

El foco puesto en Vitale por parte de la Iglesia para buscar desprestigiarla y, así, esmerilar la potencia de los testimonios de las víctimas, llegó al punto de que los abogados de Matiussi hicieron “inteligencia” sobre algunos testigos. En el caso de dos padres de niños que iban al jardín Belén y que no son querellantes, la defensa del cura intentó “apretarlos” pidiéndoles que confirmen públicamente que tienen cierta relación laboral con la familia de Vitale. Como si eso fuera prueba de que lo que testimonian, en relación a hechos ocurridos hace cinco años en el jardín donde iban sus hijes, es mentira o persigue un interés diferente al de llegar a la verdad y la justicia.

“Hasta ahora vemos que en el juicio se van volcando testimonios y pruebas contundentes. Creemos que estamos yendo por el camino que nos va a llevar a conseguir justicia”, afirmó Vitale antes de ingresar a la tercera audiencia de este juicio cuya resolución, sin dudas, no pasará desapercibida ni para la comunidad de San Pedro ni mucho menos para el Vaticano.




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