Economía

GRECIA

Los trabajadores griegos tienen la jornada laboral más extensa de Europa

Según un informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), en 2014 el país europeo donde los empleados trabajan más horas es Grecia y el que menos, Alemania. La diferencia entre ambos es de 671 horas, casi un 50%. Veamos la situación de la economía griega que hoy es el centro de las miradas.

Viernes 10 de julio de 2015 | Edición del día

Dentro del grupo de países europeos del estudio de la OCDE, Grecia encabeza la lista con la mayor jornada laboral, 2.042 horas anuales por trabajador. Además, Grecia es el país europeo con una mayor tasa de paro cercana al 27%. La crisis económica ha golpeado duramente al país, disparando el desempleo y la carestía de las condiciones de vida de millones de griegos, en especial los jubilados y los jóvenes que pasan años sin conseguir un empleo, aun cuando tienen estudios universitarios y de posgrado.

Los planes de ajuste del FMI, el Banco Central Europeo y la Comunidad Europea no han hecho más que agravar la situación. Y pese al voto masivo del pueblo griego por el “no”, la situación posterior no muestra un futuro de mejoras. Al menos desde el gobierno de Tsipras se acaba de enviar al Eurogrupo un nuevo plan de suba de los impuestos como el IVA y recortes en las pensiones, tal como lo solicitaba la “troika”.

En el informe de la OCDE la situación de Alemania aparece como la contracara de Grecia. En la principal potencia europea se registra el menor número de horas trabajadas, 1371 horas anuales por empleo. La diferencia notable con Grecia reside fundamentalmente en la introducción de los denominados minijobs que representan el 22,3% del empleo en Alemania. Los contratos a tiempo parcial disminuyen la jornada de trabajo por empleado al momento de realizar las estadísticas –el cálculo se hace dividiendo el número total de horas trabajadas por el número de empleados-.

Junto a este factor también opera el predominio del trabajo en las industrias de alta productividad, lo cual reduce la jornada laboral ampliando la brecha con Grecia, una economía que representa solo el 2% de la eurozona y tiene un fuerte peso de los servicios ligados al turismo, donde predominan las largas jornadas de trabajo y la baja productividad.

Uno de los datos más interesantes que señala la OCDE es que la diferencia entre la jornada laboral de Grecia y Alemania no es un fenómeno propio de la crisis, sino que viene de antes. Al menos durante las últimas dos décadas las jornadas de trabajo se vienen reduciendo aunque a un ritmo mucho menor en Grecia comparativamente con Alemania. Este último país desde que implementó el sistema de minijobs incluso tiene un desempleo apenas del 5%, lo que los economistas del mainstream consideran como un indicador de pleno empleo.

En otro artículo señalábamos como la crisis económica iniciada en 2008, mientras contuvo los salarios planchados, aceleró la creación de nuevos puestos de trabajo precario; en particular en aquellos países que luego de los primeros cimbronazos comenzaron a recuperarse como Estados Unidos y España. Pero también es el caso de Alemania, que con los minijobs evitó que se disparara el desempleo como sucedió en el resto de las economías europeas.

En este marco, las durísimas condiciones de ajuste impuestas por el gobierno alemán y la troika a Grecia pretenden avanzar sobre ciertas conquistas de la clase trabajadora griega que aún se preservan e imponer condiciones de explotación más severas como lo son los contratos parciales, ni hablar la reducción de las pensiones y de la suba de la edad jubilatoria. Estas diferencias estructurales en las condiciones de empleo de la clase trabajadora de Grecia ayudan a comprender mejor que hay otras cuestiones de fondo detrás de la crisis de la deuda griega.







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