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Red Internacional

En medio de la crisis política el Gobierno presentó el Presupuesto para el año próximo. No incluye vencimientos externos dando por descontado un acuerdo por la deuda fraudulenta con el FMI. En tanto, Cristina Fernández cuestionó la subejecución presupuestaria, pero omitió que todo el oficialismo aprobó el presupuesto de ajuste que eliminó el IFE.

Jueves 16 de septiembre | 21:00
El ministro de Economía, Martín Guzmán y el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa.

El proyecto ingresó al Congreso en medio de la crisis política de la coalición de Gobierno, se trata de una presentación para cumplir con los plazos prestablecidos. Mientras la interna del Frente de Todos sigue sin definiciones que calmen las aguas, esta primera versión ofrecida por Guzmán estará sometida a negociaciones y cambios en distintas direcciones.

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Entre sus principales proyecciones para el 2022 el texto contempla un crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI) del 4 % y proyecta un dólar $ 131. La inflación anual será del 33 % para Guzmán, una meta de difícil cumplir, teniendo en cuenta que las estimaciones para este año se ubican en torno al 48 %. En los primeros 8 la inflación acumula 32,3% superando el 29 % proyectado en el Presupuesto 2021.

El proyecto incluyó un crecimiento del 4 % del salario real, una nueva promesa. Hasta el momento la realidad confirma que lejos de recuperar los 20 puntos perdidos con Macri, los salarios reales siguieron cayendo y están en 5,3 % por debajo del nivel de diciembre de 2019. Este dato es muy relevante, la pérdida de poder de compra de los salarios siguen aumentando el malestar social que se expresó en las urnas, impulsando la derrota del Frente de Todos el pasado domingo.

Ajuste fiscal: el rumbo que responde al FMI

Se proyecta para 2022 un déficit primario de 3,3 % del PBI y un déficit financiero del 4,9 %. Esto significará continuar con el “sendero” de ajuste fiscal.

En 2020 Guzmán redujo el déficit primario de un 8,3 % proyectado en el presupuesto 2021 a un 6,5 %. Luego en 2021 proyectó un 4,5 % y en el primer semestre del año alcanzó prácticamente un “déficit cero” (1,1 % según el centro CIFRA-CTA), para envidia de los economistas liberales como Cavallo, estimándose para fin de año que rondará el 3-3,5 % como el ministro prometió al FMI.

Esto se logró no sólo por un aumento de la recaudación por las exportaciones récord del agro (sin alterar el nivel de retenciones, permitiendo que las patronales agrarias acumulen ganancias superiores gracias al elevado precio internacional de las commodities), y del ingreso del “aporte extraordinario” a las grandes fortunas, sino por un fuerte ajuste en las partidas fiscales.

En el mismo sentido, un informe de la Oficina de Presupuesto del Congreso detalló que en los primeros ocho meses del año la partida de prestaciones sociales cayó 16,8 % en términos reales.

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En medio de la crisis política Cristina Fernández publicó una carta donde entre varias cosas denuncia una subejecución del presupuesto de este año. Sin embargo, la vicepresidenta colaboró con el presupuesto de ajuste de este año cuando se votó por el oficialismo tanto en Diputados donde Máximo Kirchner dirige la bancada del Frente de Todos y ella preside el Senado. Tampoco hay que olvidarse que en la presentación de las candidaturas del Frente de Todos en Garín la expresidenta anunció que "no vamos a poder destinar los USD4.300 millones que recibiremos del FMI a recuperar la economía". Es decir, los dólares no se van a destinar a aliviar los padecimientos del pueblo trabajador sino van a ir al Fondo.

Los usos de la deuda

Una de las particularidades de este presupuesto está relacionado a los vencimientos de deuda en 2022 con el FMI por 20.000 millones de dólares. El ministro explica que eso es parte de un acuerdo insostenible sellado bajo el macrismo. Sin embargo, sostiene “el Gobierno Nacional de ninguna manera concibe desviarse de los principios que guían su praxis para atender pagos de deuda pública que comprometan la recuperación económica.” La prioridad de ser pagadores seriales se mantiene.

En el mensaje del Presupuesto se justifica alcanzar un acuerdo con el FMI ya que en caso contrario según detallan se tendría que reducir el gasto primario “para hacer frente al pago al Fondo Monetario Internacional de US$ 20.000 millones”.

Según la propuesta de Presupuesto, si se paga al FMI se tendría que eliminar todo el gasto de capital, eliminar la AUH, el programa Potenciar Trabajo, las Becas Progresar, todos los programas sociales y partidas como la Tarjeta Alimentar, no comprar vacunas, no realizar transferencias a provincias y universidades.

Lo que omite el mensaje es que ya se ajustó este año para honrar la deuda y da por hecho que se reconoce el acuerdo con el FMI. Un acuerdo plagado de irregularidades, es conocido que dicho préstamo se otorgó para financiar la campaña electoral de Macri, así como también que se violó el estatuto del Fondo cuando se permitió utilizar los dólares para financiar la fuga de capitales. ¿Por qué hay que pagar una deuda fraudulenta?

Alberto Fernández ya había adelantado que el acuerdo con el FMI se logrará en los próximos meses. Pero no se hizo mención alguna a las condiciones que exige el organismo y se comprometerán a cambio. Es sabido que los acuerdos de Facilidades Extendidas, a 10 años, vienen acompañados, no sólo de ajustes fiscales, sino también de exigencias de reformas antiobreras como la laboral, previsional y tributaria.

El Fondo Monetario Internacional busca el compromiso de todo el régimen político patronal y legitimar esta hipoteca contra el pueblo trabajador mediante una votación del acuerdo en el Congreso.

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