Cultura

TEATRO // ENTREVISTA

Niebla, una experiencia sonora

Conversamos con Gastón Díaz, autor y director de “Niebla” una propuesta que rememora el clásico radioteatro.

Miércoles 28 de octubre | 18:12

En tiempos de cuarentena prolongada, indefinida, el teatro o lo poco que quedó de él se fue transformando, mutando en nuevos lenguajes que no dejan de nutrir la creación artística.

Dentro de estos lenguajes que resurgen, se presenta “Niebla”, una propuesta que recuerda a ese clásico radioteatro, donde el peso de la actuación está en las voces e interpretaciones de los actores y actrices, época dorada de mediados del siglo pasado.

“Niebla” nos invita a desconectarnos por unos momentos de esta realidad que pandémica, cansina, agobiante y monotemática para adentrarnos en una nueva realidad, otra espacialidad. Nos invita a elegir un espacio cómodo de nuestras casas y darle rienda suelta a cada uno de nuestros sentidos.

La obra nos sitúa en un universo que pareciera ser de otro tiempo. Mientras la niebla se apodera de un pequeño pueblo, surgen sucesos inesperados que necesitan ser investigados, a su vez una misteriosa actriz llega al pueblo escondiendo secretos de su pasado. Fantásticas ilustraciones que acompañan la acción, que ayudan a que vuele nuestra imaginación.

Gastón Díaz, autor director y docente de teatro nos ofrece su mirada sobre este proyecto y la situación actual del teatro independiente.

¿Cómo surgió la propuesta?
La propuesta de “Niebla” surge de la imposibilidad del encuentro presencial para ejercer nuestro trabajo, nuestro oficio. Para un actor no es sencillo estar sin actuar, es algo que altera su vida, que angustia; y en mi caso, no contar con la interacción de esa potencia que se da en el trabajo colectivo, tiene efectos similares. Así que una tarde, solo por el goce de hacerlo, nos juntamos en un video-conferencia para leer un texto que tenía en carpeta para montar en un futuro. Después de ese primer encuentro, decidimos que debíamos encontrar la forma de comenzar a trabajar ya, así que se reescribí el texto para este formato, ensayamos por zoom, cada uno desde su casa, y en un momento descubrimos que apagando las cámaras y concentrando el trabajo en la voz y en los sonidos, alcanzamos una potencia mayor.
La actuación se volvió hiper-expresiva, acomodándose al ya hiperbólico tono de este melodrama. Pensamos que convertir la obra en una experiencia sonora nos empataría más con la experiencia sensorial que es asistir a una obra de teatro en una sala, donde no hay un solo sentido de nuestro cuerpo que quede fuera de juego.

¿Qué pensás de estos nuevos lenguajes que surgen ante la ausencia del teatro tradicional?
En primer lugar pienso que son necesarios. Que nosotros necesitamos trabajar y que hay avidez en el encierro por esta forma de pensar de otra manera las realidades que nos brinda la ficción. El acceso a la cultura también es una cuestión de salud. Se pierde una parte muy importante del teatro, que completa su experiencia con la presencia del espectador que está en un mismo espacio. El teatro es esa interacción.

Entonces los nuevos lenguajes que surgen en general tienen que ver más con lo audiovisual, incluso con lo televisivo. Pienso que seguramente algunos de estos formatos llegaron para quedarse, porque se abre un campo de experimentación distinto y porque genera una accesibilidad mayor (hoy, nuestra obra, por ejemplo, puede escucharla cualquier persona en cualquier lugar del mundo, no sería así si tuviéramos funciones en una sala). Pero no reemplaza para nada al teatro. Nuestras salas están vacías y es muy difícil soportarlo. Quiero pensar con optimismo, en la fiesta que va a hacer volver a compartir el acto vivo del teatro. Esas magias no se desvanecen así nomás. Creo que todos los que nos dedicamos a esto, esperamos con ansías (y con trabajo, porque no paramos de reunirnos virtualmente, de pensar las formas de salir de esto manera conjunta) volver a encontrarnos.

Teniendo un espacio de teatro propio (Liebre de marzo) ¿Qué pensás de la movida que salió la semana pasada en las redes sobre la apertura de los teatros con protocolo? ¿Lo ves viable ante el pico de casos a nivel nacional?
Es cierto que estamos en un momento muy complejo por el pico de casos, y en las provincias aún más. Pero para eso están los protocolos, diseñados exhaustivamente para evitar los contagios. Te doy un ejemplo muy sencillo, para asistir a una obra de teatro no siquiera hace falta que te quites el cubreboca en ningún momento y de acuerdo a las condiciones de cada sala es perfectamente posible mantener la distancia: dos cosas que no pasan en los bares y restaurantes, y sin embargo estos están abiertos. Quizás parezca que simplifico el tema, porque hay muchas circunstancias que son particulares de cada caso, pero pienso que hay una cuestión de falta de voluntad política en ese sentido que nos mantiene inactivos ya demasiado tiempo. No es que no existan formas de prevención y de cuidado, todo nuestro sector está dispuesto a trabajar aplicando las medidas necesarias para protegernos. Vivimos en un estado de emergencia desde hace ya muchos meses, con nuestras economías derrumbándose y nuestro espíritu también, la soledad y la angustia de no poder trabajar, insisto, también afecta nuestra salud.

Por otro lado, este complicado panorama tiene un costado positivo. Desde que comenzó la pandemia han surgido muchísimas agrupaciones que nos pusieron en contacto con colegas y que han despertado el entusiasmo por dar nuestras luchas juntos, aspectos fundamentales que se habían postergado demasiado, como por ejemplo el reclamo por políticas culturales efectivas, que contemplen verdaderamente las necesidades de nuestro sector y que contribuyan a terminar con la terrible precarización de nuestro trabajo. Para graficar este punto, en este momento formo parte de tres agrupaciones, La Lupa (Trabajadores de la Cultura de Gualeguay Autoconvocados), Oté Danán (Red de Espacios Culturales de Entre Ríos) y la Red Federal de Salas de Argentina. En muy pocos meses, estas grupalidades han dado pasos importantes, estableciendo diálogos que estaban cortados, logrando que los funcionarios de Cultura nos escuchen y den algunas respuestas concretas. Falta muchísimo, pero la fuerza que nos da el estar unidos ha sido un primer gran paso. Algo tan básico como es ser reconocidos como trabajadores finalmente se ha puesto en marcha.

Tráiler

Ficha técnica
Autoría y Dirección: Gastón Díaz.
Intérpretes: Candela González Tonón, Agustina Sconochini, Luciano Crispi, Carolina Díaz, Juan Ignacio Piasentini, Tomás Buccella.
Producción y Realización sonora: Pablo Bronzini.
Ilustraciones: Lisandro Ziperovich.
Producción Ejecutiva y Prensa: Laura Alejandro.

Duración de la obra: 65 minutos.

La preventa de experiencia Niebla está disponible en “Alternativa Teatral”. Abonando la entrada se accede a los cuatro episodios. Hasta el 30 de diciembre.
Precios: desde $150 a $1000







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