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La Izquierda Diario

OPINIÓN.Pity Álvarez vs. Cristian Gabriel Álvarez

Desde el homicidio ejecutado por el conocido cantante de rock se abrió un nuevo reality en la TV, pero pocos se preguntan por qué.

Jazmín LeviPeriodista. Miembro del CeProDH

Lunes 16 de julio de 2018 | Edición del día

El Pity está sedado desde el sábado en el hospital del penal de Ezeiza donde se encuentra detenido. Desde el momento en que se entregó comenzó un estado de abstinencia que no pudieron controlar, según relatan los medios de comunicación, los mismos que cuentan que su madre aun no lo pudo ver porque faltan algunos trámites burocráticos. Previo al traslado al hospital compartió pabellón con Giselle Rímolo y hoy su madre pide perdón por su hijo públicamente.

Todos hablan del Pity, esa noche pos homicidio la televisión argentina parecía tener el show de un reality, la mayoría de los canales con dos móviles, uno en la comisaría y otro en el lugar donde estaba el auto, todos esperando a que llegue el Pity. A la madrugada llegó, en un auto junto a su abogado, con lentes estrafalarios, una campera de colores y una mochila que le pedía al abogado que la tenga y no se la dé a la policía. Los micrófonos se metían por la ventanilla del vehículo, las cámaras hacían todos los clicks por segundo que podían disparar:

  •  ¿Sos inocente Pity?
  •  Creo que sí
  •  ¿Lo mataste Pity? ¿Por qué? ¿Era tu amigo? ¿Lo mataste?
  •  Esperen y les voy a contestar a todos. Si, lo maté. Era él o yo, si no lo mataba, él me mataba a mí, cualquier animal hubiera hecho lo mismo. No era mi amigo, es un pibe que andaba en el choreo

    “¿Sos inocente Pity?”… En mi cabeza la respuesta era sencilla cuando miraba la televisión, ¡No! el Pity no es inocente. Pero se me abría otra pregunta, ¿Cristian Álvarez es inocente? Ese pibe que cuando no era el Pity, no le importaba a nadie. El hijo de Homero, el pibe que decía: “Es así, la vida de un obrero es así, la vida en el barrio es así y pocos son los que van a zafar. Y es así, aprendemos a ser felices así”. Cristian no zafó, no fue uno de los pocos. Obtuvo dinero, mucho… pero no zafó. Cristian se convirtió en un “chico de la oculta”, de esos que “está dado vuelta en un zanjón, aspirando las pequeñas cosas que la vida no le dio”. Cristian Álvarez alguna vez fue inocente, fue víctima también y nadie lo mostró, no había ningún reality que expresara lo que hacía el chico, tampoco mostraba a sus victimarios. O sí, pero los mostraba y los muestra como lo que está bien. ¿Cuando dejó de ser inocente y víctima Cristian?

    Quizás, me dice mi cabeza, cuando nació el Pity. Es victimario del muchacho de 36 años al que le disparó 5 tiros pero, de otra manera, fue victimario de muchas personas más. Fue "victimario" del señor kiosquero a quien le explicaba: "Mi familia no tiene trabajo, y yo trabajar no quiero y si consigo este dinero, voy a venírselo a traer". También de la piba que se empieza a chorrear a quien le decía: "Si te digo nena que esta noche no te vas a salvar, saldrías corriendo después de hacerte tanto rogar". De Eva, ¿se acuerdan? A ella le pedía: "Sacate la hoja, te voy a garchar". Y ¿de la vecina de su puntero, no?: "Es que cerca de mi casa vive una piba, que por 5 magos te chupa la pinga, yo la conozco desde muy pendeja, por eso no me cobra si quiero tocar sus tetas. Ella vive a dos casas de mi puntero por eso cuando voy a comprar faso la veo ella me dice: chico, invítame a fumar que ese es rico". Capaz que no, porque ella le pide faso, entonces está bien, ella lo merece. Eso nos dicen los medios de comunicación que muestran el reality. Además ahí el Pity, por si te dio impresión, nos aclara: "No te asustes por lo que te cuento pero en mi vecindario todo esto es cierto, todos tienen fierros". Pero unos minutos después, aparece un victimario mayor: "Los azules me persiguen porque fumo marihuana y yo lo mando ah!!!" "y voy a doblar en enchandia, porque yo sé que ahí hay un solo policía. Ese me conoce no me va a parar, sabe que no ando en nada ilegal, sabe que solo vengo de comprar mi yerba, para tirarme bajo el sol y fumarme una vela, dos velas, tres velas, cuatro velas. Y son solo palabras porque fierro no tengo, pero la yuta quiere allanar mi ghetto, me buscan a mí porque no tienen huevos de tirotearse con esos que mueven a terceros", entonces ahí empatizamos con el Pity (o con Cristian), no podría ser de otra forma, porque somos miles los jóvenes víctimas de la policía que asesina en las barriadas populares y en las manifestaciones y cuando alguien canta contra ellos, nos encanta. ¡Pero ojo! Cuando nos decía todo esto, la prensa no podía mostrarlo ni como víctima, ni como victimario, porque solo importaba lo que facturaba el Pity, sus discos y sus recitales, porque con las discográficas nadie se mete.

    Y más tarde... El Pity era victimario de las dos mujeres a las que encerró cuando fueron a cobrar un trabajo y las molió a golpes, pero era inimputable, en ese momento y en varios anteriores. Porque parece que dijo algo así: "Casi sin pensar esta vida voy viviendo, casi sin pensar las cosas que fui haciendo, parecieron un sueño", y con eso alcanzó. Porque tan sólo cagó a palos a dos pibas (a las que le preguntaron muchas cosas, entre esas porque estaban yendo a cobrar su trabajo). Ahora mató a un tipo, y para mí... Déjenme pensarlo, cuando dijo: "Era un pibe que andaba en el choreo", casi zafa también. La pensó bien el Pity, porque no está tan mal matar a un pibe que anda en el choreo, capaz que diciendo eso zafaba, el mundo no lo iba a condenar, porque era victimario del victimario. ¿O no?

    ¿Y si Cristian mataba al de azul que está en la esquina de su barrio? ¿Ahí era un hijo de puta, un delincuente negro de mierda, no? ¿Ahí no era en defensa propia?

    Inimputable, como el pelado que explica el estado violento con el que le mete un corchazo al “negro de mierda”, como ese viejo facho que explica cómo ser inimputable.

    Inimputable significa ser un sujeto que no es responsable penalmente de un ilícito que cometió ya que no está en condiciones de comprender su accionar o las consecuencias de éste. ¿Quién define ese estado? ¿Y quién imparte la pena? Acá te caes de culo, ¡Adiviná! Si, otro victimario. Y así vamos cruzando un hilo finito.

    Pero ahora Cristian está sedado, en un penal. Sin comer ni hablar, lo están condenando... Pero a Cristian eh, al Pity no. Las canciones del Pity sonaron en el boliche rosarino, Metropolitano, ese mismo viernes que él se entregaba a la cana. Casi como un teatro del absurdo, la empresa que organizaba el recital se llenaba los bolsillos con millones, millones que aportaron miles de Cristian que fueron al recital de Viejas Locas ese mismo día. ¿Por qué fueron? Porque si, porque son los que cantan contra los azules, contra el victimario.

    “Creo que sí”, responde el Pity. ¿A quién mierda se le ocurre preguntarle si es inocente a un tipo que llega para entregarse luego de un homicidio?, realmente no se podía creer, me encontraba del otro lado de la pantalla pensando una explicación y pensaba en todo esto. Capaz que ese periodista esperaba que el Pity diga que no fue el, o quizás le preguntaba a Cristian si era inocente o quizás solo preguntó lo que lo mandaron a preguntar. El Pity está preso y no, ¡No es víctima de nada, es indefendible! Pero alguna vez cuando era Cristian, quiero saber que opinabas vos, si lo veías o mirabas para otro lado, si te importaba o si solo te importa que ahora se condene al asesino, al falopero de mierda… no te preguntaste ¿Quién parió al Pity? No vale decir que es un "hijo de puta", te tiré muchos indicios como para que respondas otra cosa, pensá un poco. Ahora nos hacemos cargo de haber construido a los "Pitys" y para eso se imparte una pena, para mostrar que está mal y mientras, cada vez que sus canciones suenen en una radio, seguirá generando dinero. Cristian cantaba hace mucho: “Aunque a nadie ya le importe”. Y mientras en el mundo todo sigue igual: “Cambiar, no cambió nada, llegando hasta donde hoy llegué”.




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