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UNIVERSIDADES DE ZONA SUR

¿Qué rol juegan los Centros aliados al gobierno en Guernica?

Luego de la brutal represión del jueves comandada por Berni y Kicillof contra las familias de Guernica, los Centros de Estudiantes de las universidades de Zona Sur decidieron no acompañar a la movilización de Plaza de Mayo.

Diego Talice

Licenciado en Economía - @taldigo

Eugenia Lugones

Estudiante de Historia UNQ | @eugenialugones

Domingo 1ro de noviembre de 2020 | 12:57

El conflicto de Guernica dejó al descubierto la crisis habitacional estructural que existe en Argentina. Cerca de 2500 familias, con 3000 niñes, ocuparon terrenos baldíos en esa localidad de Zona Sur en el mes de julio. Pasaron meses a la intemperie y a la merced de las condiciones climáticas, en medio de una crisis sanitaria y económica que dejó a cientos de miles sin trabajo. A mediados de octubre 1400 continuaban allí, sin ninguna solución concreta, pese a los discursos del gobierno. El jueves, con la negociación aún en curso, la respuesta del gobierno llegó con 4000 mil efectivos que reprimieron durante cuatro horas a los vecinos a fin de desocupar el predio para que un grupo empresario -que las “compró” durante la dictadura- pueda construir una cancha de golf para un country.

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Está claro que el problema habitacional de la Argentina no se resuelve con represión. La mayor parte de los barrios populares en el país se asentaron mediante tomas. 4416 barrios que existen hasta el día de hoy surgieron a partir de la ocupación de terrenos, la única posibilidad para acceder a la tierra que tienen las grandes mayorías. La represión del gobierno lo único que demuestra es que defienden a los ricos, ya que a los barrios privados -que el mismo Kicillof reconoció que se construyen sobre terrenos tomados y evaden impuestos millonarios- ni se mosquea en sacarlos.

Frente al desalojo de Guernica, solo hubo algunos pronunciamientos (FUNLA y el CECSEA UNQ) de los Centros de Estudiantes aliados al gobierno de la Zona Sur sobre los hechos comandados por Berni y Kicillof. El resto se llamó al silencio. En dichos pronunciamientos se limitaron a repudiar repitiendo la voz oficial, de que el culpable del desalojo fue el Juez Rizzo que no quiso estirar la causa. Tampoco hubo convocatorias a acompañar a las familias en la movilización que hicieron en el día de ayer.

La idea de culpabilizar sólo al Juez Rizzo es una verdadera falacia ya que el acta que había presentado el gobierno durante la negociación no incluía ningún listado concreto sobre quienes serían las familias a quienes les entregarían tierra. Los lugares transitorios que proponía el acta, no brindaban garantías de conseguir una vivienda digna. Mientras se presionaba para que firmen, se sostenía la orden de desalojo. La asamblea rechazó esta propuesta, ya que quería una respuesta seria y por escrito que nunca llegó. El desalojo del jueves demostró que el acta era un engaño.

Muy diferente fue el rol de las Secretarías de las universidades que impulsamos desde la Juventud del PTS, que apoyamos activamente a esas familias. Realizamos un abrazo solidario en apoyo, llevamos comida y donaciones para los vecinos y a las mujeres de la toma. Impulsamos también fuertes campañas en las universidades por #NiunaMenosSinVivienda y contra el desalojo, acompañando la pelea por el justo reclamo a la vivienda. Junto a docentes y trabajadores de la salud, levantamos una escuelita y una posta sanitaria que fue fundamental para que les niñes y los vecinos que con problemas de salud, estrés producto del hostigamiento y heridos durante la represión puedan acceder a cuidados básicos.

Desde el Centro de Estudiantes del ISFD n°35 y las Secretarías que nos referenciamos en él, estamos a la cabeza de esto, por que creemos que los estudiantes podemos tener un rol muy importante. No sólo poniendo nuestros conocimientos al servicio de los sectores populares, sino también para rodear de fuerzas a estas familias en la pelea por vivienda digna.

En el lado opuesto están los Centros aliados al Gobierno que se pronunciaron -y los que no- que no dijeron nada contra las detenciones llevadas a cabo por las fuerzas de seguridad de la Provincia. Hicieron oídos sordos a todos esos estudiantes que fueron a solidarizarse y que lamentablemente quedaron detenidos. Ejemplo de eso es el caso de Julián, estudiante de la UNAJ, que ni el Centro de Estudiantes ni la Universidad se preocuparon siquiera de su estado de salud.

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¿Qué centro de Estudiantes?

Estos días dejaron en evidencia el rol de los Centros aliados al gobierno frente a lo que se avecina. La votación del presupuesto del viernes y el pacto que propone Cristina deja al descubierto que los que vamos a pagar la crisis somos los estudiantes, mujeres trabajadores y jóvenes precarizados, que nos rompemos el lomo día a día. Mientras se le quita la IFE a los que no llegan a fin de mes, se garantizan los pagos bien realizados al FMI. Los presupuestos Universitarios no alcanzan ni siquiera para cubrir el aumento inflacionario del año pasado.

Frente a los ajustes y los miles de problemas que trae la crisis económica que se viene, el movimiento estudiantil y los precarizados tenemos que pelear contra las privaciones que nos quieren imponer. Los Centros no pueden seguir en silencio, tenemos que exigirles que se pongan a la cabeza de estas peleas.

La necesidad de un pedazo de tierra en Guernica en medio de la crisis, mostró el rol pasivo que juegan estos Centros de Estudiantes aliados al gobierno. Hacer como que nada pase, limitarse a repudios solamente en algunos casos, no parece ser la vía por la cual el movimiento estudiantil deba enfrentar lo que se viene.

La idea de que "fue culpa del Juez", "el gobierno hizo lo que pudo", "es culpa de las organizaciones" -que en última instancia es "sálvese quien pueda"- solo favorece a los especuladores inmobiliarios y avala la represión. Divide al movimiento para aquellos que no pueden acceder a la vivienda y deja en mejores condiciones a los empresarios y al gobierno para realizar todo tipo de ajustes.

Por eso necesitamos fortalecer la Red de Jóvenes Precarizadxs y Estudiantes, de los que no nos resignamos a tener trabajos basura, a no tener una vivienda digna, a no llegar a fin de mes, a tener que abandonar la universidad.

No hay manera de arrancar lo que es nuestro si no es peleando y organizándonos, en asambleas, junto a los trabajadores y los sectores populares. Por eso debemos alzar bien alto la consigna #ViviendaDignaYa. Desde la Juventud del PTS es la perspectiva que vemos por delante, es el rol que opinamos que pueden y tienen que jugar los Centros de Estudiantes e invitamos a todos aquellos que lo compartan a ser parte de esta pelea.







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