Sociedad

AGROMODELO CONTAMINANTE

Según fiscal, agrotóxico que mató a nena que comió mandarinas está prohibido en Argentina

“La autopsia reveló que en el cuerpo de la menor se encontraron rastros de un agrotóxico denominado Furadán, cuyo uso está prohibido en el país”, indicó el fiscal Osvaldo Ojeda a una radio correntina.

Roberto Andrés

Periodista | Editor de la sección Ecología y ambiente | [email protected]

Miércoles 20 de septiembre de 2017 | Edición del día

El fiscal de Instrucción de la ciudad correntina de Saladas, Osvaldo Ojeda, afirmó este lunes 18 en diálogo con Radio Dos de Corrientes que “había restos de un agrotóxico prohibido en el país” en el cuerpo de Rocío, la niña de 12 años que murió el pasado sábado 9 de septiembre tras comer una mandarina de una finca de cítricos de Mburucuyá. “La autopsia reveló que en el cuerpo de la menor se encontraron rastros de un agrotóxico denominado Furadán, cuyo uso está prohibido en el país”, denunció.

“Realizamos allanamientos en el predio donde supuestamente la nena encontró la mandarina, que pela e ingiere junto a su sobrino, un nene de 11 años”, expresó Ojeda. Además, señaló que “se secuestró un canasto donde habían entre 12 y 15 mandarinas, y todas fueron enviadas al laboratorio de la Policía, del INTA y del cuerpo médico forense del Poder Judicial, por lo que estamos a la espera de los resultados de los estudios”.

Por otra parte, el abogado de la familia Francisco Pisarello señaló que la niña, de nombre Rocío y cuya familia es muy humilde, iba junto a su sobrino Damián rumbo a la capilla Santa Librada para su catequesis, a unos 1500 metros de su casa. A 90 metros del hogar y frente al portón de la finca de cítricos, los niños encuentran la mandarina en el suelo: “La levantó, la partió, comió ella la mitad y le convidó a Damián”.

El desenlace fue fatal: “Se paralizó casi en forma instantánea”. El pequeño volvió para buscar ayuda pero la nena murió en el trayecto al hospital. Según el resultado de la autopsia la menor falleció de un colapso cardiopulmonar, mientras que Damián quedó internado en el hospital María Auxiliadora. La causa judicial está caratulada como “Muerte por envenenamiento”.

El fiscal Ojeda también declaró que debe determinar quién es el que dio la orden de aplicar este agrotóxico prohibido a las mandarinas: “Ya se tomaron testimonios, y vamos seguir con otro tipo de testimonios”. Según lo recogido se pudo determinar que “había un grupo de mandarinas (que se mandaron a peritar) y son del grupo de la que teóricamente sale la mandarina que dio muerte a la niña”. Agregó que “todos los trabajadores declararon como testigos” pero que, sin embargo, el propietario no ha declarado ya que “no está en el país”. Esto último asombra ya que, según las primeras informaciones del caso, el propietario había declarado en sede policial que la fruta fue dejada en un lugar accesible con la intención de matar ratas.

Gracias a dos testimonios se supo de la existencia de otra quinta a 1500 metros, de arándanos, a donde llevaban las mandarinas inyectadas con Furadán, con el objetivo de “erradicar las aves”. Según indicó Ojeda, “el uso de este producto está prohibido en Argentina, por el grado de toxicidad que tiene”.

El principio activo de este insecticida agrícola es el carbofurano (Furadán es su nombre de fantasía), cuyo uso es el control de plagas. Su acción no es solo por contacto, ingestión e inhalación (en los insectos), sino que también por movimiento sistémico en las plantas (penetra por la raíz y las hojas y se distribuye por toda la planta). Por ello la mandarina que consumió Rocío seguramente no fue fumigada sino que inyectada. Además, cuenta con un efecto residual prolongado por lo que puede alcanzar a varios miembros de una cadena alimenticia. También es clasificado por la IRAC (Insecticide Resistance Action Committee) como neurotoxina del grupo 1 (1A).

Su principal productor mundial es la norteamericana FMC Corporation, dedicada al negocio de los fitosanitarios, el litio y la salud y nutrición. Sin embargo en 2009 la Agencia de Protección Ambiental (EPA) de Estados Unidos canceló todos los usos del Furadán en alimentos, una acción que equivale a una prohibición de facto sobre su uso en todos los cultivos para el consumo humano. También su uso está prohibido en la Unión Europea.

Pero en Argentina, según el artículo 2° de la resolución 10/91 de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, el Furadán está prohibido solo para dos frutas: “Las firmas comerciales alcanzadas por el presente artículo, deberán proceder a la correspondiente modificación de los marbetes de los envases, inscribiendo en los mismos ‘Prohibido su uso para el tratamiento de perales y manzanos’”. Según el Ministerio de Agroindustria es “extremadamente tóxico para peces, altamente tóxico para abejas y muy tóxico para aves” y se encuentra clasificado como de tipo Clase 1b junto al Endosulfán (prohibido en Argentina desde el año 2013), el mismo agrotóxico que atravesó la piel de Nicolás Arévalo en 2011 y lo mató cuando jugaba en la puerta de su casa frente a una finca de tomates.







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