Política

EDITORIAL // SE TENÍA QUE DECIR

Si los empresarios aprietan, el Gobierno cede

Alberto Fernández hizo declaraciones el pasado domingo en el Financial Times. Ahí se describió a sí mismo como “la persona más pragmática que existe”. Es decir que actúa momento a momento y agregó que no cree en planes económicos sino en objetivos. ¿En qué se ve este pragmatismo del presidente?

Jesica Calcagno

@Jesi_mc

Jueves 23 de julio | Edición del día

SI LOS EMPRESARIOS APRIETAN, EL GOBIERNO CEDE | Editorial Jesica Calcagno - YouTube
  •  Caso Vicentin. Anunciaron una expropiación publicando las irregularidades y la evasión serial de la empresa. A casi 2 meses no hay ni expropiación ni intervención. El gobierno retrocedió, luego de desatar a una derecha en defensa de la propiedad privada liderada por el empresariado más concentrado que llevó a Fernandez a decir que “se equivocó”. Así, definirse como un pragmático implica abrirse a las presiones de todo tipo. Pero las presiones a las que viene cediendo, son siempre del mismo lado.
  •  Caso renegociación de la deuda con los acreedores. Ya tiene varios capítulos y aún no terminó, pero su pragmatismo ya le permitió a los acreedores que el gobierno les ceda entre 10 mil y 15 mil millones de dólares adicionales con respecto a la oferta de abril. Para que quede claro: la presión de los lobos de Wall Street le arrancó al gobierno de Alberto Fernández en apenas tres meses casi 1 año de pago de IFE a 9 millones de personas.
  •  Caso empresarios locales. El aporte por única vez de las grandes fortunas, la promesa que no llega nunca. Todas las semanas algún periodista afín al oficialismo dice: “esta semana sí”. Y así estamos desde el 5 de abril y sigue sin aparecer. O a los inicios de la cuarentena, ¿se acuerdan al ministro de Salud anunciando la centralización del sistema público y privado para dar respuesta coordinada a la pandemia? Ahí también hicieron su lobby las clínicas privadas, Ginés se sentó con ellos y la idea no duró ni dos días.
  •  Hoy estamos cerca de los 6.000 casos diarios de covid, con una cuarentena que recién se empieza a flexibilizar, y todas las medidas que no tomaron previamente seguramente pasen factura.
  •  Caso Congreso. Los empresarios locales se montaron en este pragmatismo y le arrancaron al gobierno beneficios impositivos. Con la moratoria se permitiría a estafadores como Vicentin ingresar a las facilidades y a otros grandes empresarios, como si tuvieran los mismos problemas que un monotributista. Con la ley de economía de conocimiento, mejorando la rebaja del impuesto a las ganancias que les había ofrecido el macrismo. Con la ley de apps que impulsó el gobierno de la ciudad de Rodríguez Larreta como aval al fraude laboral para precarizar a los y las pibas que pedalean llevando pedidos. Ni hablar del lobby que hacen en estos momentos los empresarios en el senado para evitar siquiera una mínima regulación del teletrabajo. Hasta Juntos por el Cambio presiona al presidente para una reunión separada de “los anticapitalistas” de Del Caño, y también cede.
  •  Frente a los aprietes empresariales ¿Y la CGT dónde está? Daer, Caló, Gerardo Martínez, Andrés Rodríguez que viven con privilegios mientras millones de trabajadores están pasando hambre, se sentaron este martes con Magnetto del Grupo Clarín, Paolo Rocca del Grupo Techint, Galperin de Mercado Libre, Luis Pagani de Arcor, Perez Companc, entre otros. El comunicado que salió de esa reunión es para una pieza del museo de las entregadas de los dirigentes de la CGT: no hablan de salarios, inflación ni el desempleo. En cambio sí dicen “reducir la presión tributaria” hacia las empresas. La CGT participó de esa reunión en calidad de “representantes del gobierno” porque dijeron, son parte del gobierno. De representar a los trabajadores ni la formalidad de decirlo les queda. No esperamos nada de los dirigentes de la CGT y aún así logran decepcionarnos.
  •  Cuando aprietan los sectores de la derecha, viene el peligro de las fuerzas represivas. Piden mano dura los fanáticos de empoderar a la policía. Desde Berni hasta Patricia Bullrich. El resultado: policías desatadas que desde el 20 marzo son responsables de 63 muertes entre casos de gatillo fácil y personas detenidas. 25 fueron en la provincia de Buenos Aires. Y Facundo Castro hace 84 días sigue desaparecido. Ahora haciendo campañas punitivas que buscan legalizar la justicia por mano propia. Mientras los medios arman su campaña de “el jubilado vs el ladrón” que ocurrió en Quilmes, en ese mismo distrito fuerzas especiales de la bonaerense detienen ilegalmente pibes laburantes y los torturan haciéndolos comer tierra y mierda de caballo. El único medio que contó esto es La Izquierda Diario. No es casualidad.
  •  De todo este recorrido queda una conclusión. Cuando los grandes empresarios y la derecha aprieta, el gobierno cede. Y así van construyendo un relato que baje más las expectativas del pueblo trabajador: que la derecha está fuerte, que no dan las fuerzas para otro rumbo. Se justifica el inmovilismo para una profecía autocumplida para que los trabajadores paguen esta crisis.
  •  Miremos el caso LATAM: la movilización de los trabajadores desde abajo obligó a las direcciones de sus sindicatos a luchar. Sin su pelea la empresa ya hubiera fugado sus aviones dejando 3000 familias en la calle. No pudo. El ministerio de trabajo se tomó 34 días para pronunciarse sobre el preventivo de crisis, le dio tiempo a la empresa y midió la capacidad de lucha de los trabajadores. Tuvo que rechazarlo y darle la razón a los trabajadores. La pelea sigue, pero demuestra que es el camino de la lucha y la movilización el que puede empezar a inclinar la cancha.
  •  De eso se trata que la clase trabajadora pelee de manera independiente liberando su fuerza con una alianza social para su propia salida, un plan económico y social para sus intereses que no son negociables ni conciliables con los empresarios. Nadie puede hacerlo por nosotros, será obra de los trabajadores mismos. Para que la crisis la paguen ellos, que comience la lucha.





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