Internacional

CRISIS POLÍTICA EN BOLIVIA

Sindicatos dan ultimátum al Gobierno boliviano: “Elecciones nacionales o convulsión social”

La Central Obrera (COB) y la Federación de Trabajadores Mineros (FSTMB) rompen el silencio y dan ultimátum al Gobierno golpista de Áñez: “elecciones o convulsión social”. Convocan a un ampliado nacional para determinar el inicio de las movilizaciones y llaman a que se pronuncien todas las organizaciones sindicales, sociales y vecinales.

Javo Ferreira

Militante de la LOR-CI

Jueves 18 de junio | 21:52

Luego de meses colaborando con el Gobierno golpista, mientras se producen despidos, bajas salariales y ataques a la economía campesina, indígena y del pueblo pobre, los dirigentes de la Central Obrera Boliviana (COB) finalmente rompieron el silencio.

En una conferencia de prensa, los dirigentes de la COB anunciaron el inicio de movilizaciones y bloqueos de carreteras que serán determinados en un ampliado nacional de dirigentes convocado por el comité ejecutivo de la central. Luego de denunciar la ausencia de una política de salud eficiente, así como la inexistencia de planes de contención social ante la cuarentena dura, los dirigentes cobistas le dieron un ultimátum al Gobierno de Jeanine Áñez, planteando que debe convocar a elecciones y promulgar la ley que establece que las mismas deben realizarse el 6 de septiembre o, caso contrario, deberá enfrentar una verdadera convulsión social.

Video: Llallagua

Orlando Gutiérrez de la Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia (FSTMB), fue aún más categórico al afirmar que Áñez, tiene dos caminos, “o se va por elecciones nacionales generales o se va por medio de la convulsión social”. Agregaron que los mineros no están jugando y que los trabajadores están obligados a tomar medidas ya que o mueren por el COVID-19 o mueren por hambre.

Video: subido en facebook

Estas declaraciones están expresando la enorme presión social que se siente desde abajo ante la velocidad de la crisis socio-sanitaria, que por un lado está poniendo al país al borde de una crisis sin precedentes al empezar a fallecer personas en las calles por falta de atención hospitalaria, y por otro lado una crisis económica que está provocando estragos entre trabajadores, campesinas y los sectores populares, con miles de despidos, bajas salariales y agravamiento en general de las condiciones de trabajo impuestas por los empresarios que quieren descargar los costos de la crisis económica sobre los hombros de las y los trabajadores y el pueblo.

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Esta enorme presión social, donde el conjunto de las demandas son canalizadas hacia la ilusión de que las elecciones –y con ellas un eventual triunfo del MAS- podrían ser la solución a la grave crisis en marcha, contribuye a combinar el conjunto de demandas sociales, de salud y económicas en la exigencia de una inmediata salida electoral.

Por otro lado, la tensión política en marcha entre el Gobierno y el opositor MAS, pegó un salto en los últimos días luego de que la bancada parlamentaria del MAS aprobara la Ley que regula la intervención de las Fuerzas Armadas y de la policía ante eventuales estados de excepción.

La señalada norma establece, en forma explícita, que tanto los altos mandos como así también el personal subalterno de estas instituciones armadas, así como los civiles que participen en actos junto a estas fuerzas, son penalmente responsables de las eventuales violaciones a los derechos humanos que se produzcan durante un estado de excepción.

La conferencia de prensa de la COB, casi que fue respondida por parte del Gobierno con otra conferencia de prensa, encabezada por Murillo, ministro de Gobierno y Fernando López, ministro de Defensa, quiénes acompañados por miembros del alto mando de las FF.AA, atacaron al MAS, y anunciaron una acción de inconstitucionalidad de la ley por atentar contra las fuerzas armadas y la policía. La presencia de militares con ropa de fajina junto a los ministros adquirió los ribetes de un mensaje simbólico, reactualizando los rumores de un posible autogolpe de Estado ante la tendencia a agravarse la crisis política.

Conferencia de prensa de Arturo Murillo, ministro de Gobierno y Fernando López, ministro de Defensa junto a miembros del alto mando militar

Recuperar la COB para ponerla al servicio de la lucha y de los trabajadores

Luego de casi 8 meses de un silencio cómplice, la burocracia sindical se ve obligada a pronunciarse ante la gravedad de la situación y amenazan convocar a movilizaciones para que Áñez promulgue la ley que habilita las elecciones el próximo 6 de septiembre.

La bancada parlamentaria del MAS espera que al no ser promulgada dicha ley y al ser devuelta al parlamento, la Constitución habilita a Eva Copa como presidenta del Senado a promulgarla luego de pasados los 10 días, por lo que las declaraciones de la dirigencia de la COB son el esfuerzo de aumentar la presión sobre el Gobierno “transitorio” buscando la promulgación de la misma o por lo menos evitar acciones legales que puedan impedir el desarrollo de los comicios el próximo 6 de septiembre.

Las y los trabajadores debemos aprovechar este llamado a la movilización para impulsar el reagrupamiento de los trabajadores para detener los ataques del Gobierno, los empresarios y los banqueros a las condiciones de vida de millones de trabajadores y del pueblo pobre.

Es necesario empezar a discutir de manera urgente cómo avanzar en la recuperación de nuestras organizaciones sindicales de manos de esta burocracia sindical corrompida que hoy posa de combativa –luego de haber apoyado el golpe- pero que mañana entregarán la lucha de los trabajadores para ponerla al servicio del MAS o de cualquier proyecto patronal que esté al mando del Estado.

Es urgente la elaboración de un programa obrero de emergencia ante la crisis, que parta por exigir la nacionalización de todo el sistema de salud privado y su puesta en manos de los trabajadores; es la primera respuesta ante la gravedad de la crisis del sistema de salud.

La exigencia de nacionalización sin indemnización de toda fábrica y empresa que cierre o despida trabajadores debe ser la bandera de todos los y las trabajadores, planteando que las mismas deben funcionar bajo administración obrera colectiva para así resolver el problema del empleo, del salario y recuperar la economía al servicio de las grandes mayorías trabajadoras del campo y la ciudad y bajo la dirección y el control de los únicos interesados en que las empresas funcionen para producir al servicio de las necesidades: las y los trabajadores.

Esto no significa brindar ningún tipo de apoyo político al MAS, ni antes ni ahora, pero defendemos el derecho democrático de cientos de miles de exigir elecciones. Sin embargo les planteamos que no depositen sus expectativas en manos de los parlamentarios del MAS que sistemáticamente con su 2/3 en la asamblea han negociado con los golpistas. Impulsemos todas las formas de autoorganización para fortalecer la resistencia frente al cada vez más dictatorial Gobierno de Áñez y para preparar la ofensiva para imponer una salida independiente, obrera, campesina y popular, para que ésta vez los costos de la crisis y los muertos por el virus no caigan en las espaldas de las y los trabajadores y el pueblo pobre sino que sean los capitalistas y los ricos que paguen la crisis.







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