Juventud

Movilización de la Red de trabajadorxs precarizadxs

Testimonios en la marcha: la situación de la juventud precarizada

Estudiantes de económicas nos acercamos a la marcha que realizaron los jóvenes precarizados en el obelisco. Apoyamos su pelea, que es también nuestra, realizamos entrevistas y recogimos testimonios de los pibes y pibas sobre cuál es su realidad y porqué se organizan.

Julio Pérez

Estudiante de Economía- UBA

Agustín Frers

Estudiante FCE-UBA

Viernes 15 de mayo | 19:17

La bandera que encabezaba la columna de jóvenes precarizadxs

Este jueves 14 cientos de jóvenes se movilizaron en el centro porteño. Trabajadores de aplicaciones, de calls centers, de restaurantes, docentes, de limpieza y tantos otros, que se unieron para visibilizar un reclamo que también se instaló en las redes: #PrecarizadxsDecimosBasta.

Los datos para la juventud muestran un negro panorama. Es que de los 3 millones de pibes y pibas que se encuentran económicamente activos, el 60% lo hace sin estar registrado.

Desde EnClaveRoja económicas fuimos a la movilización que salió desde el Obelisco , y trajimos algunos testimonios de cual es la situación de la juventud en la actualidad.

Hablamos con B que trabaja en Kentucky, tiene 19 años. Nos decía esto: “después de 15 días que me suspendieron por la cuarentena volvimos a trabajar. Incluso ahora hay compañeros suspendidos cobrando menos del 50% y no les pagan presentismo. Tengo una compañera embarazada, que no le querían pagar el 100%.
Nos pagan la mitad del salario en negro. Por la suspensión hice recortes y me endeude con el alquiler y mis estudios."

E es feriante en su barrio. Con la cuarentena cerraron y quedó sin trabajo. “Incluso los clientes q teníamos también quedaron sin trabajo. Estamos en una condición de sobrevivir.
Ahora cobré la IFE. Tuve que insistir varias veces, porque me decía que estaba en proceso, en proceso y me estaba cansando porque no podía reclamar. No alcanza. En el barrio a las familias no les alcanza, nos ayudamos entre nosotros”.

G trabaja para la app de Rappi. “Cada tanto te sale algún pedido para poder hacer un mango al dia”. Le preguntamos cómo es el sistema de pago de la aplicación. “El mínimo son 45 pesos por viaje. Es relativo porque va variando según la hora pico, días de lluvia, que hay más riesgo de accidente, que pagan más, pero no te atienden.” Ante esto, nos comentaba que tiene que trabajar 8 hs para “poder sacar para comer algo”. La empresa les exige hacerles el monotributo. Agregaba que en cuanto a medidas de seguridad “lo único que hizo la empresa fue poner barbijos en algunos locales y nada más, hasta que se agote el stock.”

Los docentes no escapan a esta inestabilidad. R, profesor de secundario público nos decía que “hoy en cuarentena, el docente está 100% a disposición de los alumnos de manera virtual, y no recibimos la tecnología por parte del estado, para enviar los materiales en tiempo y forma. Por eso exigimos que nos brinden los elementos y la paga, porque en relación a lo que hacemos esto es poco.
Con veinte horas cátedras cobramos una miseria. No hay actos públicos, con lo cual no podemos tomar más horas. Si antes de la cuarentena tenías solo 10hs, con esas horas tenés que estar el resto de la cuarentena, y estamos hablando de un salario de $ 18000."

En los esenciales, abundan los trabajadores de las apps. Las plataformas es el destino laboral que ofrecen a pibes como L. “Trabajo para pedidos ya, la cuenta q trabajaba de Rappi la tengo bloqueada. Soy gastronómico pero ahora estoy trabajando en reparto.
Trabajo en turnos de cuatro horas y si puedo los findes hay turnos de 5hs, puedo ponerme disponible por mi cuenta de manera espontánea y a veces meto turnos dobles, o sea trabajo un rato al mediodía y después meto turno noche”. Nos relataba sobre la forma de cobro: “es a veces confusa, pero pedidos ya tiene un esquema por categoría. En este momento tengo categoría cuatro, me están pagando de intermedio a nada. La empresa no me proveyó ni la indumentaria ni la mochila de la empresa. Como gastronómico no trabajo mas en locales hago barra movil y eventos tipo catering pero eso está parado por la pandemia por la situación. Trabajo también de mecánico de bici”

Jóvenes y precarizados. Despedidos, suspendidos. La contracara son las empresas que reciben subsidios del estado para pagar salarios. Les pibes pedalean a doble turno, los trabajos virtuales pasan a disponibilidad full time. Otres jóvenes tienen que lidiar hasta con trámites burocráticos para cobrar $ 10000 que el gobierno está dando como única respuesta.

Piden por salarios de cuarentena de $30000, e impulsan la organización de este movimiento.

Ante la pregunta de qué opinaban de que le cobren un impuesto a las grandes fortunas, estas fueron algunas de las respuestas.

B: "Es más que necesario, los barrios más humildes, en las villas, faltan viviendas, falta plata para la salud. Si no la pagan los que la generaron, la crisis se va a hacer más grave."

E: "Deberían cobrarles, ellos se lavan las manos, no les importa quien despide, si es una familia. Ellos tienen la plata y hay familias que la precisan. Si estoy de acuerdo que le cobren."

G: "Me parece genial. Porque las crisis las venimos pagando siempre los laburantes. Y opino que no las tenemos q pagar. Pedir un salario de cuarentena para los que no puedan trabajar o los q no tienen trabajo."

R: "Creo que es elemental q se aplique un impuesto a las grande fortunas, porque la plata está ahí. Entonces si el estado emite moneda se va a generar inflación a largo plazo, y todos sabemos dónde está la plata. Hace poco salió la noticia que Bayer triplicó su ganancia en un trimestre, porque vende productos de higiene, farmacéuticos y se están llenando de guita."

L: "Creo que ya esta. Se podría incluso charlar el porcentaje porque dicen que le pega duro a ellos. Bueno, esta bien charlamos el porcentaje, pero es algo que debería estar. También es un reclamo parecido al tope del impuesto a las ganancias. A los patrimonios muy muy altos que tengan un impuesto porque están en el otro espectro de la escala social."

M: "Opino que sería lo que habría que hacer en este momento. Cobrarle a las grande fortunas, a los bancos y que esa plata no salga de los laburantes porque estamos en una situación crítica y no damos para más."

La juventud precarizada se moviliza y se organiza por sus demandas. En las facultades dibujan su teoría para salvar a este sistema, pero la realidad muestra otra cosa. Realidad que los burócratas sindicales que dirigen la CGT, niegan con cheque bajo la mesa. La vida para los jóvenes se hace cada vez más difícil.

Ellos decidieron no callar más, y llamaron a compartir esta situación y organizarse para que la crisis que generaron los empresarios, y que hoy aún se siguen beneficiando, no caiga sobre nuestras espaldas. A la precarización le contestan con organización.







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