Géneros y Sexualidades

comunidad educativa

Tigre: las mujeres ante la pandemia y una mirada desde la escuela

Los lazos de solidaridad entre las mujeres de la comunidad educativa se empiezan a fortalecer. Sumate con nosotras a hacerle frente y darle visibilidad a aquello que los medios y el Gobierno quieren ocultar durante la cuarentena.

Roxana Porchelana

Docente de La Marrón - En la Secretaría de Género y Diversidad de Suteba Tigre - Pan y Rosas Zona Norte

Cristina Loza

Docente de La Marrón - En la Secretaría de Género y Diversidad de Suteba Tigre - Pan y Rosas Zona Norte

Viernes 10 de abril de 2020 | 23:03

Mientras desde los medios de comunicación promueven el miedo y el pánico sin brindar información certera sobre el desarrollo del COVID-19 y desde el Estado no se prioriza la importancia de los test para detectar quiénes poseen el virus, se permiten despidos y todo tipo de atropellos, desde abajo, entre las docentes, les trabajadores y nuestras comunidades se empiezan a fortalecer lazos de solidaridad para hacerle frente a esta crisis, que encuentra a muchas mujeres trabajadoras en una situación sumamente crítica.

En Tigre las docentes y las auxiliares de escuela hacemos el reparto de los bolsones de alimento para les estudiantes y sus familias y venimos denunciando que los $50 destinados por el gobernador es más que insuficiente. De las 183 escuelas que hay en Tigre es en las primarias, jardines y escuelas de isla donde se realizan las entregas.

Los bolsones contienen unos 10 productos secos sin frutas, verduras ni carnes y se entrega uno por familia sin contemplar la cantidad de integrantes del grupo. Esto es gravísimo porque es fundamental una correcta nutrición en las etapas de crecimiento de todos les niñes y jóvenes para poder contar con un aparato inmunológico que dé respuesta a los agentes de contagio.

Sabemos que en la mayoría de los casos se trata del único sustento con el que cuentan las familias, y que el subsidio de 10 mil pesos anunciado por el presidente Alberto Fernández, por única vez, no alcanza para vivir más de 10 días y que tampoco llegará a más de la mitad de quienes lo solicitaron.

En cada encuentro que tenemos con las mamás, que están desocupadas o que dependen de la economía informal y de lo que se pueda vender en el día a día, denuncian que a los comercios no los controla nadie y que comprar lo básico como lavandina, jabón y alcohol es imposible por el constante aumento de precios. Esto se agudiza en un municipio donde el 50% aún no accede al agua potable.

Por todo esto apoyamos la presentación del organismo de Derechos Humanos Ceprodh que junto a miembros de la comunidad educativa está exigiendo respuestas urgentes al gobierno de Axel Kicillof ante la falta de alimentos en las escuelas.

La realidad de las mujeres en tierra de la desigualdad

Tigre es uno de los distritos más ricos de la Provincia de Buenos Aires y, entre otras cosas, es conocido por sus lujosos countries. Muchas mamás de la escuela pública son las trabajadoras domésticas que limpian esas mansiones. Ellas son obligadas a trabajar, aunque su tarea no sea considerada trabajo esencial.

Si a nivel nacional más del 70% de las trabajadoras de casas particulares no están registradas, por lo que tampoco acceden a una obra social y en tiempos de confinamiento son obligadas a hacer la cuarentena con "la patrona" lejos de sus familias, entre las mamás de nuestras comunidades surgen todo el tiempo estas preguntas: ¿voy igual?, ¿qué hago si me enfermo?, ¿quién va a pagar el alquiler? Para muchas, no hay opción.

Las que sí son consideradas "esenciales" no corren mejor suerte. En Argentina las mujeres son mayoría en el área de la salud -un 71 % según las cifras oficiales- y son las que están en la primera línea de combate a la pandemia. En Tigre, las enfermeras, las médicas y las que se desempeñan como personal de limpieza sanitaria siguen esperando el "esfuerzo" del que en declaraciones habló el intendente Julio Zamora quien prometió "dignificar" la labor de todas ellas.

Lo cierto es que la colaboración de la comunidad, que piden y obtienen, para reunir radiografías viejas y armarse máscaras hasta tener que comprar sus propios elementos de prevención es lo que ocurre. Lo poquito que hay en el Hospital de Pacheco prefieren guardarlo para las futuras semanas donde se espera el mayor pico de contagios.

Por eso ni bien se enteraron que la cooperativa MadyGraf estaba produciendo y donando insumos para la comunidad más vulnerable no dudaron un segundo en comunicarse con los obreros y las obreras. Les realizaron el pedido de los insumos elementales que el municipio de Tigre no les garantiza y que los trabajadores y las trabajadoras sí producen solidariamente, junto a muchas maestras que se sumaron a esta iniciativa y cosen barbijos desde sus casas.

El domingo el hospital de Pacheco recibirá las mascarillas, los barbijos cosidos por las maestras y alcohol sanitizante de los obreros y obreras de MadyGraf.

También es un hecho que la violencia machista hacia las mujeres creció exponencialmente en el marco del confinamiento obligatorio. Hoy las fuerzas de seguridad ejercen un fuerte hostigamiento en nuestros barrios para "garantizar el
aislamiento" obligando así a miles y miles de mujeres a no poder salir del círculo cotidiano de la violencia.

En Tigre, el 1 de abril ocurría el femicidio de María Florencia Santa María, una joven del Barrio El Detalle. El de María Florencia se sumaba a las 86 muertes violentas de mujeres ocurridas en el país desde el primer día de este año hasta el 30 de marzo.
Los femicidios dejan al descubierto que el único recurso que pone el Estado a disposición es una línea telefónica, botones anti pánico, pero esto es totalmente insuficiente para evitar que las mujeres sean asesinadas por su agresor.

Las docentes que nos organizamos en la Secretaría de Género y Diversidad de nuestro sindicato planteamos la necesidad de un plan de emergencia contra la violencia de género que incluya los refugios necesarios, la creación de equipos interdisciplinarios, las licencias laborales sin afectar el salario, puestos de trabajo y subsidios para todas las mujeres desempleadas.

Sabemos que la violencia física y los brutales femicidios, llegan después de una larga cadena de violencias, porque en esta sociedad la opresión sobre las mujeres es sistémica. La discriminación, la negativa constante de los derechos más básicos y elementales son parte del funcionamiento de esta sociedad que tiene desigualdades en su origen y que aprovecha esos prejuicios patriarcales para ocultarlas. Esto en medio de una pandemia hace que las condiciones de explotación y opresión que sufren las mujeres trabajadoras se expresen aún más crudamente.

Por esto, consideramos que nuestro sindicato, el Suteba de Tigre, pero también las organizaciones de todos los trabajadores pueden ser un gran espacio de organización para todas las mujeres; las docentes, muchas afectadas por la suspensión de sus ingresos, las enfermeras del hospital y otras trabajadoras de la comunidad y las mamás.

Mejor organizadas

Quienes formamos parte de las comunidades educativas en medio de esta crisis tenemos que poder exigir al Estado nacional, provincial y al Municipio el alimento de calidad y nutritivo para todas las familias que lo necesiten junto con la distribución masiva de barbijos, alcohol en gel y de todos los insumos y mascarillas que precisa el personal de salud.

La comunidad no puede ser azotada encima por el hambre. Precisamos de subsidios de $30.000 para los desocupados y las desocupadas, para docentes suplentes y para quienes viven del día a día junto con las licencias pagas para todas las trabajadoras domésticas.

La salud de los trabajadores y nuestras familias tiene que estar primero. Por esto, ante el momento más crítico de la pandemia se va a necesitar centralizar todo el sistema público y privado de salud bajo la órbita del Estado y el testeo masivo a toda la población, aumentando el presupuesto destinado a salud.

Estas medidas requieren de dejar de pagar la deuda ilegal, ilegitima y fraudulenta y garantizar todos los recursos necesarios para que las trabajadoras y trabajadores no seamos los más afectados por la pandemia.

Organizadas, las mujeres de la comunidad educativa junto a nuestros compañeros varones podemos pelear por todo esto.

Te dejamos nuestro facebook de contacto: https://www.facebook.com/nuevedeabril.tigre/

Las imágenes con carteles que acompañan la nota son parte de una campaña impulsada por la marron docente en la Secretaría de Género y Diversidad de Suteba Tigre a la que te invitamos a sumarte.







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