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Coronavirus

Trabajadores de Mondelez lograron que la empresa respete el protocolo de COVID-19

En la planta de General Pacheco consiguieron que se aísle a los efectivos y tercerizados que estuvieron en contacto con un compañero que está internado a la espera del resultado del test.

Stella Cabral

Trabajadora de Mondelez Pacheco | Agrupación Bordo de la Alimentación

Pamela Bulacio

Trabajadora de Kraft- Mondelez Agrupación Bordó - Leonardo Norniella de la alimentación

Fabián Escobar

Trabajador de Mondelez Pacheco Turno mañana | Agrupación Bordó del STIA

Jueves 23 de abril de 2020 | 18:36

El pasado martes cuando finalizaba el turno mañana, en planta Pacheco nos fuimos enterando que habían retirado a un compañero con fiebre alta y dolor de garganta, síntomas compatibles del COVID-19.

Según el Sindicato de Trabajadores de Industria de la Alimentación (STIA) y los delegados de la planta, tanto la ART como el servicio telefónico 148 se negaron a atender al compañero, por lo cual el traslado e internación debió hacerlo la Obra Social del Personal de la Industria de la Alimentación (OSPIA). Allí le realizaron el hisopado y al día de hoy continúa internado a la espera de los resultados.

El compañero había trabajado hasta ser retirado, por lo tanto compartió muchos espacios comunes como el vestuario, el comedor, pasillos y por supuesto su sector de trabajo.

A las 16h del martes ingresaron al comedor de planta delegados del sindicato y de la comisión interna e informaron que se le había realizado un test rápido al compañero y que al final del día estarían los resultados y que iban a ir viendo qué hacer en base a esos resultados.

Desde la Agrupación Bordó intervenimos, exigiendo que se aplique el protocolo del Ministerio de Salud de la Nación y que se debía higienizar y desinfectar todos los sectores donde estuvo el compañero y aislar preventivamente a todos los compañeros que tuvieron contacto con él.

Varios trabajadores intervinieron exigiendo medidas para cuidar la salud de los compañeros.

Sobre el final de la tarde, el compañero que estaba internado envió un mensaje de audio en donde quedaba claro que los resultados del test tardarían varios días. La bronca empezaba a crecer, ya no podía la patronal sostener la excusa de “seguir esperando los resultados”.

Mondelez tuvo que aislar a los compañeros del sector de trabajo del compañero afectado.Pero faltaban los que habían compartido espacios en común.

El jueves al arrancar el turno mañana, los delegados dijeron que se estaba cumpliendo el protocolo. De nuevo hicieron hincapié en que se esperaban los resultados pero nada decían de quienes aún no habían sido aislados, entre ellos los compañeros tercerizados de limpieza.

Nuevamente la intervención de la Bordo consistió en la exigencia de que se aplique el protocolo con todos los compañeros que faltaban retirarse. Los delegados debieron aceptar esto y plantearon que se presenten en el departamento médico para analizar los casos.

30 compañeros se presentaron en el departamento médico y exigieron que se los aísle. La patronal los tuvo allí durante 8 horas tratando de poner excusas para que no se vayan, pero los trabajadores se mantuvieron firmes.

Sobre el final del turno, los únicos que permanecían sin ser atendidos y sin respuestas eran los compañeros tercerizados. Ellos, resistiendo a este trato discriminatorio, lograron arrancarle a la patronal el cumplimiento del protocolo.

Finalmente tuvieron que otorgarles el aislamiento, a todos los trabajadores, incluido los tercerizados. Un importante paso logrado por la fortaleza de los compañeros.

Ante casos anteriores en sus plantas de la zona norte del Gran Buenos Aires, Mondelez solo se había limitado a retirar al compañero afectado, pero nunca había cumplido el protocolo; algo que también los representantes sindicales dejaron correr, incluso ausentándose ellos de las plantas para no dar respuestas y dejando a los trabajadores librados a su suerte.

La patronal se vale del miedo de los compañeros y de la incertidumbre para imponer la producción por sobre la salud. Todo esto amparados por el DNU del gobierno que los consideró esenciales a por producir golosinas y galletas dulces.

Desde la Agrupación Bordó del STIA venimos desde el primer dia que empezó la cuarentena exigiendo licencias pagas para todas las madres con niños en edad escolar, respeto por las condiciones de seguridad e higiene. Solicitamos condiciones de prevención y elaboramos un protocolo para que todos los trabajadores estén al tanto de cómo deberíamos cuidarnos para no contagiarnos.

Seguimos denunciando que Mondelez no produce productos esenciales y que debería reconvertir su producción para elaborar alimentos necesarios para cubrir las necesidades de millones argentinos en este momento. Ellos deberían donar alimentos a colegios y comedores populares y así mostrar la “solidaridad “de la que tanto habla el gobierno, pero que hasta ahora solo la ponemos en práctica los trabajadores mientras las patronales suspenden rebajan salarios y despiden o como en este caso nos exponen a la pandemia.

Nosotros en el gremio de la alimentación seguimos dando la pelea por las condiciones de trabajo. Dimos un paso importante para que se respete el protocolo y así poder cuidar nuestra salud, es un pelea del día a día. Peleamos para que nos entreguen barbijos y lo tuvieron que hacer. Dieron tapabocas que son de baja calidad, seguimos peleando para que sean de mejor calidad; pero es nuestra firmeza, la de los trabajadores que exigimos medidas, que peleamos por asambleas, que no nos callamos, lo que permite que podamos defendernos a nosotros y a nuestras familias.

Continúa la lucha para que la ART atienda a los compañeros afectados, que presenten síntomas o que hayan estado expuestos, teniendo que cubrirles el tratamiento y haciéndoles test a todos.

El Sindicato dirigido por Rodolfo Daer debe sumarse a esta pelea. Los trabajadores no tenemos que dejar pasar estos hechos y debemos exigir que se cumpla nuestros reclamos.

Para que esta situación se revierta,, hay que poner en pie una comisión de higiene y seguridad tomando en nuestras manos que se garantice nuestro cuidado y el de nuestras familias.

Nosotros, los trabajadores, sabemos qué es lo que hace falta y cuál es la mejor forma de hacer las cosas para lograr que la salud de ningún compañero este en peligro.

Ese es el rol de prevención que deben jugar las comisiones de seguridad e higiene, democráticamente electos sus integrantes, que pongan un freno a la prepotencia patronal desde la unidad, la organización y lucha .

Estos comités deben tener plenos poderes para controlar y exigir todo lo que tenga que ver con la salud de las y los empleados, desde barbijos, guantes descartables, termómetros electrónicos a la entrada de los establecimientos, etc.

Asimismo deberán poder determinar en cada momento si están dadas las condiciones de salubridad para que la empresa funcione, y en caso contrario determinar en asamblea el inmediato cese de actividades sin que las patronales puedan tomar represalias de ninguna especie. Las y los integrantes de estos comités deben tener los mismos fueros legales que cualquier delegado.







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