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La Izquierda Diario
24 de enero de 2015 Twitter Faceboock

TRIBUNA ABIERTA // MÚSICA
En el 65º natalicio de Luis Alberto Spinetta
Ariel Allen

Luis Alberto hubiese cumplido años ayer y pensamos que la mejor forma de recordarlo es a través de una reflexión sobre él, pero centrándonos en cómo y por qué fue quien fue.

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23 de enero de 1950, Luis Alberto nace con el apellido Spinetta. La casa de Arribeños, en el bajo Belgrano, fue el reducto donde comenzó a relacionar su vida con la música, como él mismo dice: “Siempre que sacaba temas que me gustaban me emocionaba mucho. Tenía conmociones internas, se me movían cosas adentro”

“Dada la música de esa época no te daban ganas de escribir en castellano”

Esto decía el Flaco en referencia al Club del Clan, la idea de cantar en inglés era “una forma de conservar una especie de estadio de calidad, era cantar en el idioma de The Beatles (...) protegía nuestra estética” (1). El modismo de cantar en inglés comenzó a ser cuestionado por bandas como Los Gatos Salvajes y Manal, de forma más comprometida en cuanto al contenido de la letras y el estilo rock-blues. El Flaco y Almendra se funden al calor de estos dos procesos musicales. Por un lado la música de la juventud de clase media acomodada (El Club del Clan, Palito Ortega, Nicky Jones, Raul Lavié, Johnny Tedesco y demás personajes creados con personalidades estereotipadas), y por el otro, una juventud que pertenece a la clase media, pero que sin embargo algunos jóvenes de aquel entonces laburaban o no tenían una situación económica ventajosa (Los Gatos, Manal, Vox Dei, Pappo y los Abuelos de la Nada, Sandro y los del Fuego, hasta su último disco en 1967, Beat Latino). En alguna medida El Club del Clan, Los Red Caps de Nicky Jones se configuraban como aquello contra lo cual el naciente rock argentino tuvo que luchar y darse una estética propia.

Sin embargo no se trató de un tema de tendencias musicales, sino que el contexto social donde esto ocurría impartía su influencia directa y profunda. En el año 1966 cae Arturo Illia tras el golpe de Estado encabezado por Onganía, la llamada “Revolución Argentina” con la adhesión de la CGT del Peronista Augusto Timoteo Vandor. La dictadura de Onganía llevó a cabo “una mezcla insoportable de represión social, oscurantismo intelectual y cultural y un plan de ajuste al servicio del gran capital. (...) Congeló los salarios por dos años, suspendió los convenios colectivos de trabajo”. Dentro de esta situación nacional a la juventud le quisieron imponer el modelo de vida que planteaban los muchachos del Club del Clan, bajo sus canciones al ritmo de la alegría se erguía el modelaje de una juventud sumisa, que respetaba el statu quo. Bueno, Manal lo decía bien claro en el tema “No pibe”, no tenían ganas de esa farsa: “No hay que viajar a Europa / ni estudiar en la universidad, / tener títulos de nobleza / o prestigio en la sociedad”.

Luis Alberto frente a la construcción del hecho artístico, una reflexión

Hay un momento bisagra en la vida, el proceso dentro del cual a uno le chocan la cabeza contra la pared. Es decir, cuando uno siente el corset en la creación artística. En otras palabras, la obturación ética y estética que recae en la creación artística es impuesto como expresión que busca moldear la moral cultural (si es válido decirlo así) en el ámbito artístico.

De la misma forma que la jurisprudencia tiene como matriz el modo de producción en esta caso en la sociedad capitalista, (la primera debe corresponder a la segunda), la expresión artística no puede estar exenta de esta relación dialéctica.

Por lo tanto, intentar romper los marcos de lo que el establishment considera como arte (es decir su definición y los marcos de esta) inevitablemente lleva a pensar qué es lo que hay por fuera de esto que conozco, y esto es revolucionario en medida.

Lo importante no es sólo la relación, sino el modo de relacionarse con la música (arte) lo que en este caso marca el punto cualitativo. Es por lo tanto que la creación humana del arte está íntimamente emparentada tanto sobre aquello contra lo que luchamos (lo que se quiere superar) como por nuestras convicciones.

Desde aquí que la desmitificación de la incomprensión del flaco, cobra una importancia grande, no para banalizarlo, sino para sacarle todo lo supra lunar que se le atribuye ​y así ​poder conversar con la experiencia artística que desarrolló. En última instancia eso tiene de genial y mágico para mí. Su genio nace desde ahí. No le cayó ninguna luz diamantina de pibe.

El siguiente progreso musical (que el flaco viviría junto a Almendra, Pescado Rabioso, Invisible por citar su primera época), se desencadenaría por la apreciación y la internalización de aquello con lo que buscaba. En “Cantata para puentes amarillos”cuando el Flaco canta “Aunque me fuercen yo nunca voy a decir / que todo tiempo por pasado fue mejor / mañana es mejor”. Queda claro que en su discografía siempre está la búsqueda, la creación. No vivió de los grandes temas que compuso.

Sino que la conciencia en la idea expresada en el tema “La búsqueda de la estrella” lo pinta de cuerpo entero: “(...) Después de todo tú eres la única muralla... Si no te saltas nunca darás un solo paso…”.

1- Del libro de Juan Carlos Diez, “Martropía, conversaciones con Spinetta” 2006.

 
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